Las articulaciones están sometidas a un desgaste constante a lo largo de nuestra vida. La edad, la práctica deportiva, la actividad física intensa o el propio estilo de vida pueden hacer especialmente importante prestar atención a su cuidado.
Mantenerse activo, realizar ejercicio adaptado a tus capacidades y mantener un peso saludable son algunos de los hábitos que ayudan a cuidar las articulaciones.
Una alimentación variada y equilibrada también aporta nutrientes importantes para el mantenimiento normal de los huesos y otros tejidos.
Los complementos alimenticios pueden utilizarse para complementar la alimentación, pero no sustituyen una dieta equilibrada ni un tratamiento médico.